EL REFINAMIENTO DE DIOS.

 

Es una obra transformadora y amorosa, a menudo comparada con purificar oro o plata en el fuego.

 No es un castigo, sino un tiempo de preparación para eliminar impurezas, moldear el carácter, renovar la mente y fortalecer la fe, transformando al creyente en un vaso de honor que refleja la imagen de Cristo. 

El objetivo es la santificación, la madurez espiritual y la formación de un carácter que refleje a Cristo.

  • La Presencia del Refinador: Dios está presente durante el proceso, garantizando que el creyente no sea consumido por la prueba.
  • Resultados: Produce perseverancia, fortalece la fe, revela la verdadera fuerza en la debilidad y prepara para la santidad. 

Experimentemos una relación más profunda e íntima con Dios. 

Él sabe exactamente qué hacer para quebrantar la voluntad dentro de nosotras, y Dios me estaba permitiendo atravesar por un tiempo donde me estaba purificando, donde me estaba quebrantado y donde estaba realmente refinándome. Como se nos ha dicho, como cristianas seremos refinadas como el oro.

La belleza del crecimiento espiritual radica en la transformación interior y la madurez del carácter, reflejando el amor de Dios en lugar de la apariencia externa. Versículos clave incluyen 1 era de Pedro 3:4 la belleza de un espíritu afable y sereno, y 2dfa Pedro 3:18, que insta a crecer en la gracia y el conocimiento de Jesucristo. 


Respetamos el Derecho de autor del video. 


Dra. Zaida M. de Navas

Hija del Altísimo y Sierva de Jesucristo.

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