“El verdadero evangelio de la gracia de Dios produce armonía en la diversidad”

 



El evangelio de la gracia de Dios puede producir armonía en la diversidad al unir a personas de diferentes orígenes bajo un mismo fundamento de amor y perdón inmerecido, fomentando la unidad a través de la fe compartida en Jesucristo.

 La gracia es un don que no se gana por obras, lo que libera a las personas del orgullo y las motiva a servir por amor y aceptación, creando una comunidad más fuerte y cohesionada en medio de las diferencias. 

  • Unidad en la diversidad: 

La gracia de Dios une a personas de distintos orígenes (judíos y gentiles, por ejemplo) como coherederos del Reino, eliminando barreras y fomentando una unidad que de otro modo sería imposible de alcanzar. 

  • Eliminación de barreras: 

El mensaje de gracia desafía las estructuras sociales y las diferencias basadas en la ley o el mérito, ya que la salvación es un regalo que todos pueden recibir por fe. 

 

  • Motivación para la unidad: 

Al no depender de las obras o la conducta para ser aceptados, los creyentes se motivan a amarse y servirse unos a otros por gratitud. Esto crea un ambiente de armonía que busca "vestirse de compasión, de bondad, de humildad, de mansedumbre, de paciencia". 

  • Testimonio para el mundo: 

La unidad visible dentro de la comunidad de creyentes, que se manifiesta en armonía a pesar de sus diferencias, sirve como un poderoso testimonio para quienes observan, haciendo más creíble el evangelio. 

 

Salmo 133:1, "¡Mirad cuán bueno y cuán delicioso es habitar los hermanos juntos en armonía!", destacan que la gracia divina fomenta la unidad y la armonía fraternal entre los creyentes. 

  • Colosenses 3:15: "Y la paz de Dios gobierne en vuestros corazones, a la que asimismo fuisteis llamados en un solo cuerpo; y sed agradecidos". Aquí se vincula la paz de Dios, que gobierna en los creyentes, con la unidad de "un solo cuerpo".

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